Estudió en el Instituto, sacó el título de Administrativo en Formación Profesional y tuvo, con su marido, Faico Carrandi Gutiérrez, una tienda de animales de compañía ("Tropical Llanes") en la calle Manuel Romano. A Rosa López Sobrino (Parres, 1968) le sienta bien el cometido de gestionar una sucursal del paraíso terrenal, rodeada de peces de colores, canes, canarios y periquitos. Faico y ella abrieron la tienda en 1998, y Rosa fue familiarizándose con la entretenida complejidad del mundo animal. Aparte de poseer el preceptivo carné de cuidadora de animales, que expide el Principado de Asturias, es auxiliar de clínica veterinaria.
Rosa es hija del cabraliego Manuel López
Ibarlucea, ya fallecido, y de Rosi Sobrino Arenas, de Parres, acreditada y
estimada pantalonera en sus años de soltera. Los abuelos maternos de Rosa eran Clemente Sobrino
Sánchez, que había sido sacristán de la Iglesia de la Magdalena de Parres, y Maximina Arenas González, campanera del mismo templo durante muchos años
(ya nonagenaria, Maximina seguía tocando la campana con remango y oficio). Ambos dejaron profunda huella, y aún quedan vecinos de Parres que se acuerdan del burro que tenían Clemente y
Maximina, llamado "el Almendru", tan longevo como Matusalén.
Rosa forma parte del Coro de Parres, fundado por
Antonio Cea Gutiérrez en 1984, desde que ella tenía 16
años. Con ese grupo polifónico canta puntualmente la
“Misa de Gaita” en la fiesta de Santa Marina y en la de la
Guadalupe de La Pereda.
Dedicó una larga etapa de su vida a investigar rigurosamente en el Archivo Histórico Municipal de Llanes, situado en la Casa de Cultura, la
genealogía de las gentes de Parres. Fruto de esas pacientes pesquisas,
publicaría en 2025 el libro “Parres. Más de mil años de historia”.
Faico y Rosa tienen un hijo, Francisco.

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