Mis personajes favoritos (Nº 330).
Ha cumplido cien años Julio Ruisánchez Blanco
(Sagua la Grande, Cuba, 23 de diciembre de 1925), uno de nuestros convecinos
más queridos, cuya biografía forma parte de la mejor historia del Llanes del
siglo XX.
Su padre, Aurelio Ruisánchez Sánchez (1885-1967),
natural de Pría, fue un notable maestro en el artístico oficio del corte y la
confección de ropa. Había emigrado a Cuba con dieciséis años, y en La Habana
trabajó como dependiente de los almacenes “El Encanto”, donde estaban empleados
para la misma función Pepín Fernández y Ramón Areces (quienes fundarían en
Madrid, muchos años después, Galerías Preciados y El Corte Inglés,
respectivamente). Aurelio aprovechaba el tiempo que le quedaba libre para
formarse lo mejor posible (en clases nocturnas aprendió inglés con los
jesuitas), y al cabo de un tiempo se establecería por su cuenta en Sagua la
Grande. Él y su hermano Ramón (que trabajaba entonces en Nueva York como
empleado de la camisería Kayzer, de una familia de inmigrantes hebreos) serían
alumnos de la Mitchell Academy, de NY, en la que obtuvieron el título de
cortadores camiseros.
Aurelio volvió a Cuba, y se casó en La Habana
con la orensana Julia Blanco. Tuvieron tres hijos: Julio, Rodobaldo y Mercedes.
(Rodobaldo sería sacerdote, poeta e historiador, y Mercedes, bibliotecaria
municipal durante décadas en la planta baja de la Casa Consistorial).
En 1930 decidieron regresar a Llanes, y en 1934
abrieron una tienda de confección a pocos metros del Café Pinín. Mal momento
eligieron para ello, ante la inminencia del cataclismo que iba a quebrar el
alma de España, pero Aurelio y Julia supieron resistir y sobrevivir con toda
dignidad a los tiempos cainitas de la Revolución de Octubre y de la Guerra
Civil.
En ese mismo comercio de la calle Nemesio
Sobrino número 7, y en el mismo taller de confección de la trastienda, labraría
su porvenir el primogénito de la familia, Julio. Empezó a trabajar con su padre
a los diez años de edad, y su actividad profesional en el local familiar se
prolongaría hasta 2006. Setenta y un años fecundos, siguiendo fielmente el
ejemplo de calidad y profesionalidad heredada de su progenitor.
Julio está casado con Gumer García Falcó, nacida
en Oviedo, y el matrimonio tiene cuatro hijos: Julio José, Javier, Álvaro y
Ruth. Es historia viva de Llanes, como suele decirse, y en los días soleados
acostumbra a salir con su esposa a sentarse tranquilamente en un banco del
parque de Posada Herrera. Todo el mundo que pasa le va a saludar, y él,
bondadoso y agradecido a la vida, se muestra siempre dispuesto a compartir los
ingentes recuerdos y vivencias que tiene a flor de piel.
(Autor de la fotografía: Julio José Ruisánchez García).

No hay comentarios:
Publicar un comentario