domingo, 28 de septiembre de 2014

EUGENIO SÁNCHEZ MENÉNDEZ (GENÍN EL CONFITERU)



Mis personajes favoritos Nª 58.

En el Rocamar se reunía todos los días una de las últimas tertulias que nos quedaban en la villa. Allí estaban Jesús Díaz de la Roz (Chucho el de la Autoescuela), Eugenio Sánchez Menéndez (Genín el Confiteru), Manolón García González, Ricardo Álvarez Fernández, Carlinos Saras ... La conversación era siempre tranquila y alegre. Un palique pedagógico y con chispa.
Entonaban a menudo una canción compuesta por Chucho hacía más de treinta años, lo menos, que llevaba la música de una popular pieza de la posguerra dedicada a Cosmín Menéndez, el pequeño e inolvidable batería de las orquestinas Los Panchines y Mar Azul (y primo carnal de Genín). La letra decía así:

“En la calle Pin de Pría,
dicen que hay un confiteru
que trabaja noche y día,
y no lo hace por dineru,
porque aquello que no vende
lo suele regalar
a los vecinos del Barriu,
que tienen buen paladar.
Genín, Genín,
¡vaya mamadas que agarras con Cosmín!
Genín, Genín,
¡vaya mamadas que agarras con Cosmiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiin!”

Y había que ver la cara de felicidad que ponía el repostero.

Hijo de Eugenio Sánchez Fernández, de Meré, y de Maruja Menéndez Vallina ( de la familia de los Lechuga), Genín (Llanes, 1940) era uno de los grandes confiteros que dio Llanes a lo largo de la historia, igual que Quico Pérez Guitián, otro grande entre los grandes. (La villa de Ángel de la Moría siempre ha destacado por su buena repostería, cuyos fundamentos se remontan a los años finales del siglo XIX, y en su memoria se irían grabando hasta hoy, con letras de oro, los nombres de Nachón, Pachín, Bengoa, Parás, Abelardo, La Auseva, La Noga, Vega, Ortegal…).

Genín había estudiado en las Escuelas Cristianas de La Arquera, pero poco tiempo (tan solo hasta los doce años), porque enseguida se puso a trabajar en la confitería Vega.

Luego emigraría, como tantos otros llaniscos, a Venezuela, en 1957, y permanecería allí hasta 1973. Siempre en Caracas, y siempre en el oficio de confitero. Intensidad y calidad en el fecundo trabajo que allí desarrolló.

Nada más regresar de América abrió una confitería en la calle Pin de Pría, en la que dos generaciones de llaniscos descubrirían y saborearían su calidad humana y su arte para endulzarnos el día a día.

Hermano de René (ya fallecida, y que también se había ganado la vida durante bastantes años en Venezuela) y de Marisa, que reside en los Estados Unidos, Genín estaba casado con Rita Revuelta Fernández, y el matrimonio tiene una hija, María Eugenia, y dos nietas, Paula y Claudia.

Generoso. Atento. Apreciado de corazón por todos sus vecinos y clientes. ¡Qué suerte hemos tenido de haber tratado a Genín y de haber disfrutado de su amistad y de su cariño!

Eugenio Sánchez Menéndez falleció el 3 de julio de 2025.  



No hay comentarios: